Acerca de este proyecto

“La voluntad de realizar es más importante que el programa”
Isaac Puente
“O inventamos o erramos”
Simón Rodríguez

La imágen de arriba es una de las pocas de aquella noche en Labastida en la que lo viejo estuvo a punto de morir y un mundo nuevo no llego al amanecer. Es la escena de un hombre, brazos en alto, siendo detenido por varios guardias civiles que le apuntan con sus escopetas. Es el año agitado de 1933. La nota en inglés del revés de la foto, propiedad de la agencia norteamericana Associated Press, que presuntamente adjudica la foto a estos sucesos, escribe mal el nombre de Labastida. Además de la detención de este “rebelde”, reporta “ataques, bombas, disparos y mas de 100 muertos” en un estado español “sacudido por la revuelta”

La madrugada del día 9 del último mes del año, un grupo de hombres salió a la calle para plantar un punto y aparte en la historia. La propiedad es de todos y todas. No existen privilegios para nadie. La vida se gestiona en colectivo. Las personas son autónomas y libres en tanto y cuanto no choquen con los intereses comunes.

Son muchos los hombres y mujeres que llevan un mundo nuevo en el corazón que en mitad de la noche del 8 y ese 9 salieron tomar la utopía por sorpresa: en la cuenca minera de León, en las calles de Zaragoza, en los campos inmensos de Extremadura y de Andalucía…

Entre los viñedos de La Rioja también prende la mecha de la revolución con diversos levantamientos en localidades y la alegría de la nueva buena: En Ábalos se prepara una comida con cinco corderos del Marqués de Legarda, En San Vicente de la Sonsierra todo el sábado estuvo abolido el dinero y la propiedad privada y se entregaban los víveres y comidas por medio de vales. En Haro la revuelta sacude las calles. En San Asensio durante la mañana del día 9 se realizó el reparto de todo lo que se había requisado en el pueblo, En Briones se reparte merluza, chicharros y pan entre numerosas familias sin distinción política. Ondea la bandera roja y negra en algunos ayuntamientos. Arden en las plazas los archivos municipales del registro de la propiedad. Omnia sunt communia. Todo es común.

Labastida es testigo de una de esas hogueras y el intento de toma del cuartel de la Guardia Civil. Varias decenas de personas secundan el llamamiento de la CNT y se echan a las calles del pueblo. En Euskal Herria el seísmo de la sacudida revolucionaria es menor, pero también se hace notar en las cuatro capitales del sur y en diversas localidades: se oyen explosiones en las calles de Iruñea, y Donostia, donde también se sabotea el tren… los ecos del levantamiento llegan a Gasteiz en forma de huelgas en algunas fábricas… la asonada se hace notar también en Agurain, Barakaldo, Eibar…

La chispa en nuestra Araba es breve y pero dejará tras de si un largo reguero de castigo y muerte años después. En la Rioja Alavesa entre 40 y 50 vecinos fueron asesinados extrajudicialmente tras el golpe fascista de 1936. Diecinueve de estos eran vecinos de Labastida. La mitad de estos, participaron en los hechos de diciembre de 1933, lo que nos da una idea de la dimensión que supusieron estos hechos tres años antes y que algunos no olvidaron llegado el momento tres años después.

Su memoria y la de aquella aventura es la que nos mueve a poner en marcha este espacio en la red que se abre de par en par, en busca del recuerdo que devuelva lo perdido. Una ventana a la memoria, con vocación abierta, que espera de las aportaciones valiosas futuras que podamos recibir, para seguir reconstruyendo la memoria de todos y todas.

Para recuperar la memoria de esta historia hemos tomado pequeños apuntes de un sinfín de fuentes, libros, testimonios, documentos, datos nuevos y recortes de prensa de la época, con las que hemos ido puliendo el cuerpo de este trabajo. Nos es imposible citarlas a todas. Aunque hemos querido ser lo más rigurosos posibles contrastando todas las informaciones, nos ha faltado método académico para documentar todos las reseñas bibliográficas de los que hemos tomado referencias a lo largo del tiempo de recopilación y elaboración. Nuestro más sincero agradecimiento a todas ellas y nuestras disculpas.

Si que queremos destacar  sin embargo, los siguientes trabajos fundamentales, que de una u otra manera abordaron la pequeña historia de Labastida y en los que nos hemos basado en buena parte para contar este relato: “La CNT y los sucesos revolucionarios de Labastida de diciembre de 1933” (Kultura: Cuadernos de cultura. nº 8, 1985) de Santiago de Pablo Contreras, “Matar, purgar, sanar. La represión franquista en Álava” (Tecnos, 2014) de Javier Gómez Calvo, “Historia de la resistencia antifranquista en Álava. 1939-1967″ (Txertoa, 1998) de José Antonio Martínez Mendiluce y Luis Martínez Mendiluce,”La España rojinegra. La insurrección anarquista de diciembre de 1933” (Asociación Isaac Puente, 2017) de Fermín Escribano Espligares y la “Enciclopedia histórica del anarquismo español” (Asociación Isaac Puente, 2008) de Miguel Íñiguez. Para conocer el análisis y las crónicas anarquistas de la época, ha sido también fundamental echar mano de los archivos del CEDALL, Centre de Documentació  Antiautoritari y Llibertari.

No han faltado en la historia personas que aspiran o aspiraron, con mas o menos fortuna y acierto, a construir un mundo de hombres y mujeres libres sobre una tierra en común. Antes fue en las Calles de París de 1871 o la inmensa Rusia de 1917, después más cerca, meses antes, en Casas Viejas, un año más tarde desde Mieres hasta Oviedo, y en casa: La Arboleda, Galdames, Arrasate, Donostia… después llegó la guerra sin cuartel contra el fascismo y la noche más oscura de la derrota.

Hoy se siguen construyendo comunas en los caracoles de Lacandona, en las ocupaciones de Brasil, en los cerros del 23 de Enero o sobre las calles destruidas y heroicas de Kobane.

Un mundo nuevo está en el horizonte, es la utopía. Sigamos caminando hacia el.

8 y 9 de Diciembre de 1933.

Para siempre en la memoria.

Por ellos.

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